miércoles 24 de junio de 2009

Ocupada

Fin de semana: mudanza, cajas vacías, cajas llenas, bolsas de basura y de supermercado, calor, calor, alquiler de furgoneta, calor, calor, alerta naranja y furgoneta sucia, no es Mercedes, hoja de reclamaciones, calor, cajas, peso, pesado, calor, desmayo en lugar de sueño.

Lunes: empiezo el trabajo, fresquito, poquito a poco, fresquito y aire acondicionado, pero pintores en casa, les pongo una tapita de queso que miran despreciativamente porque tienen una nevera llena de historias, pero yo la ofrezco, que así me enseñaron.
Martes: no encuentro nada y hay polvo y botes de pintura enormes en el salón, guardarlos, mis gatos ya pueden salir, un poco de calor, pero luego fresquito en el trabajo, luego fresquito en casa, ya que encontramos pilas para el aire.
Miércoles: el instalador de la cocina, yo no puedo recibirlo, me pone un color que no pedí, calor, enfado, enfado, calor, calor, alta de internet (tardará una semana aproximadamente), aprovechar el trabajo como buen español que se precie (¿de qué? bueno, de listo/a).
La semana se está haciendo larga pero, por algún motivo, me siento viva, despierta, aunque sin tiempo.
Mañana es mi cumple y no podré ni pensar en ello: carpintero, pintores y trabajo (8 horas, turno partido en recepción de una ludoteca-centro psicológico).
Pero estoy bien, sí. Estoy bien.

domingo 7 de junio de 2009

Despertares

Deteniendo el sistema (foto de DeviantART.com)

Se llenó el cuenco de las manos con el agua del grifo y las subió despacio para que le explotase en su cara. Seguía adormilado.
Cuando realizaba esta acción, siempre recordaba las palabras de mamá, “lávate la cara”. A veces se nos graban las cosas más insignificantes.

La revolución fue global como la gripe. Llegó a todos los países y fue resultado de las mismas circunstancias. Padres trabajando y adolescentes esperando en casa, solos, sin salir, pero todos comunicados. Internet.
Fue una revolución generacional, de las buenas, de las que limpian la sangre.
No fue resultado de intereses económicos ni políticos. En fin, no fue por intereses económicos.
Destruyeron el sistema, no los gobiernos.
Cambiaron el curso de los acontecimientos, quitaron las ruedas de la maquinaria.

Sí, madre, me la lavé. Desperté.

A veces las cosas no parecen importantes.

lunes 11 de mayo de 2009

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Unreachable Venus, de Meluseena

Hace días que no os visito, ni tampoco actualizo, pero es que estoy en una de esas fases de "espera" por llamarlas de alguna manera.
Os agradezco vuestros comentarios siempre y me acuerdo de vosotros, pero necesito esta pausa.

Volveré pronto. Lo prometo.
Besos a todos.




miércoles 29 de abril de 2009

Crónica hornachega II (y fin)

El segundo día fuimos a la ermita de la Virgen de los Remedios que, según me contó mi abuela, tiene una leyenda milagrosa. Decían que los hornachegos se habían encontrado a la Virgen y la habían situado en un altar mirando hacia el pueblo, pero que, durante tres noches seguidas, giraba su posición para mirar de frente al monte. Decidieron finalmente dejarla así, dando la espalda al pueblo, respetando su voluntad.
Antes de comer visitamos una bodega y compramos vinos de la Ribera del Guadiana y también quesos, lomos de cerdo y jamones en una tienda.
Preparamos una mesa grande en una de las casas y la surtimos con lo que habíamos comprado y algunas cosas más.

El primo Carlos

De izquierda a derecha: Jose Manuel, Carlos, primito Jon y tito Pepín

Este día fue el de los reencuentros.
Primero vimos a Fita, la prima de mi abuela, que fue muy cariñosa con nosotros y ahí supe que en el pueblo se nos conocía como los pavos y todo porque un bisabuelo de mi abuela tenía un molino y criaba pavos.
Después fuimos a ver la casa en la que nació y que la heredó un familiar que la perdió en una apuesta de cartas. Prueba evidente de que había un ludópata en la familia, pero, eso sí, un caballero cumplidor.
La señora de la casa nos abrió las puertas con generosidad asombrosa y nos enseñó las modificaciones que había sufrido. Era una vivienda humilde, de techos bajos y muros fuertes, decorada al estilo de las casas de pueblo, con fotografías de comuniones, bodas, etc.
El primo José Manuel grabó con su cámara el momento, mientras los demás hacíamos fotos. Cuando me lo envíe lo colgaré en el blog.
Por la tarde fuimos a ver a la prima Antoñita, que sufrió un accidente cuando era mocita (palabras textuales de mi abuela). Según parece, estaba con su novio bajo el balcón de su casa desde el que la madre los observaba y se cayó una maceta que fue a parar a su cabeza. No se sabe si fue intencionado, pero después el novio se casó con otra.
La prima Antoñita tiene en su casa fotografías antiguas de nuestra familia y le gusta hablar de cementerios y muertos y eso a mi abuela la pone nerviosa.
Al atardecer subimos a la sierra y vimos el lavadero donde las mujeres subían a lavar la ropa. ¡Qué sacrificio! Para mí era agotador subir el camino por su elevada inclinación, pero si además hubiera tenido que recorrerlo con un cesto de ropa sucia, hubiera sido una verdadera tortura. ¡Qué vida más difícil la de antes!
Al día siguiente nos fuimos del pueblo con una sonrisa de oreja a oreja y con un plato de migas con chorizo y sardinas entre pecho y espalda, como se dice.

La invasión de los pavos

martes 28 de abril de 2009

Crónica hornachega I

Cuando llegábamos al pueblo, a ambos lados de la carretera comarcal, antes de alcanzar el embalse Los Molinos, amapolas y flores amarillas batallaban en desigual lucha por hacerse con las tierras bajas que conducen a la sierra. Olivos, jaramagos, hinojos y margaritas parcheaban el paisaje campestre.
Paramos a repostar en una gasolinera y minutos después dejamos el coche en una cuesta empinada bajo una señal que prohibía aparcar de mayo a noviembre.
En aquellos momentos pensé que seguramente había un lugar mejor, pero descubrí pronto que la verticalidad del camino era inherente al lugar y poco a poco los grados angulares fueron descendiendo en mi impresión general, como cuando la vista se habitúa a la oscuridad. Mi cuerpo, en cambio, todavía no ha olvidado la fatiga del suelo empedrado y las subidas y bajadas de las calles sinuosas, y aún me lo recuerda en forma de pinchazos.
La tía-abuela Josefa y los primos de mi madre, Marijose, Olga y Roberto, fueron los primeros en llegar y nos enseñaron la primera de las dos casas rurales que se habían reservado para los diecisiete miembros de la familia que nos íbamos a encontrar allí.
Una casa grande, de techos altos con vigas de madera y paredes encaladas y con una distribución de un baño por habitación.
La decoración era muy curiosa, con numerosos cuadros y fotografías, a veces recargado todo de cerámicas y objetos antiguos de madera y metal.
Esta casa tenía una habitación espeluznante, cuyo centro lo presidía una cama de matrimonio situada bajo una corona de latón dorado y un cuadro de una inmaculada rodeada de ángeles muy parecida a la de Murillo, pero más feota. No me resisto a colgarla.



Mi tía Marisa, la prima Arantxa y yo debatimos si era un dormitorio anti-líbido o más bien al contrario, un lugar de extraña excitación. Ninguna de las tres dormimos allí, por lo que no pudimos averiguarlo.
Minutos a minutos fuimos reuniéndonos todos en el casino del pueblo en una mesa larga donde las conversaciones tenían el gusto de las patatas alioli, de las patatas bravas y de las ancas de rana rebozadas, muy típicas de la zona.
La cena siguió en un bar de las afueras donde comimos queso, jamón, orejas de cerdo, conejo y más patatas.
El vino envalentonó a los primos para contar chistes. Carlos, de Madrid, empezó con los chistes de vascos, que son como los de los leperos, pero protagonizados por vascos, y José Manuel y Roberto se sumaron con otros cuantos.
Luego nos dividimos para ocupar las dos casas y Alfredo y yo elegimos una habitación de la segunda, más clásica que la habitación espeluznante de la primera. Tenía un nombre en la puerta, “de la abuela”. El tamaño y el crujido de la cama me hicieron pensar que muchas abuelas habían tenido que morir ahí, probablemente. El tríptico publicitario me lo confirmó. Se trataba de una casa de finales del siglo XVIII, llamada Casa Tita Sacramento y ese nombre me llenó la mente de imágenes del México revolucionario, de paisajes desérticos en blanco y negro con mujeres vestidas de luto y hombres duros con grandes bigotes. No sé por qué.
Toda la inmersión en épocas pasadas fue rota al encender el televisor de la habitación. En la pantalla apareció Donde estás corazón, una película de nazis, anuncios... y de repente me entró mucho sueño.

viernes 24 de abril de 2009

Volver almodovariano

Esta tarde me voy a conocer Hornachos (Badajoz), el pueblo donde nació mi abuela.
Todavía quedan familiares allí, algunos muy curiosos, como una prima obsesionada con la muerte y los cementerios, igual que el personaje de Agustina en la película Volver de Pedro Almodóvar.
Pasaré el fin de semana en este pueblo extremeño y también irán familiares de Madrid y del País Vasco.
Volveré el domingo y haré una crónica del viaje.
Os deseo un buen fin de semana a todos y me despido hasta la semana que viene.

jueves 23 de abril de 2009

Meme-premio (Segunda parte)

Recuerdos, de Felix Mas
Continúa el premio-meme de ayer...

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Un manual de literatura hispanoamericana del s.XX.
¿Cuál es tu marca preferida de vaqueros?
Me da igual. Me quedo los vaqueros que me estén mejor.
¿Qué pieza de diseñador de ropa te gustaría tener (nueva o vintage)?
Me da igual. No me interesa la moda demasiado.
¿Cuál es la combinación de colores que más usas?
Suelo utilizar grises, marrones, verdes, combinados con el negro.
¿Con qué celebridad te identificas?
No sé, con ninguna.
¿Vivirías tu vida de otra manera a como la vives ahora?
Si tuviera más dinero podría hacer muchas cosas, pero básicamente viviría igual.
¿Volverías a crear el blog?
¿Otra vez? Sí.
Físicamente, ¿quién es tu hombre ideal?
El hombre que esté proporcionado anatómicamente, aunque no me gustan los hombres con el pelo largo, por muy buenos que estén. Me gusta ver la forma del cráneo, una manía como otra cualquiera.
En general me gusta el cuerpo de los regatistas de la Volvo Ocean Race y el de los jugadores de Rugby (los menos bestias).
¿Qué prenda (ropa, calzado o complemento) tienes en casa que tenga mucho valor sentimental para ti? ¿Por qué?
Una bata de corte japonés que hizo mi abuela para ella, pero que después me regaló.
Di tres cosas de las que te sientas orgullosa:
Es que soy muy modesta :)
No podrías vivir sin...
Se puede vivir siempre y a pesar de todo.
Di tres o cuatro grupos de música o cantantes que escuches cuando te sientes feliz.
Supongo que en esos momentos lo menos importante es lo que escuchas. Podría decir muchos de cuando estoy triste.
¿En el armario de qué famosa te gustaría perderte?
En el de ninguna.
¿Cómo reaccionas si te dejas el teléfono móvil en casa?
No me gustan los móviles y sólo cojo el mío por precaución, por si hubiera que llamar a la grúa o tal.
¿Qué sueles desayunar?
Café con leche y dos tostadas con margarina.
¿Cuál es el último sueño que has tenido?
Tengo sueños muy raros, aunque ahora no me acuerdo del último.
¿Cambiarías algo de ti mismo?
Sí. Me gustaría ser más paciente y no tomarme a pecho muchas cosas.
Un sueño:
Conseguir una plaza de profesora de lengua y literatura o montar una academia de español para extranjeros.
Si fueras una tapa, ¿de qué estarías hecho?
Esta pregunta es de las más tontas.
Supongo que sería una ensaladilla rusa, por eso de ser una mezcla de varias cosas.
Si todo el mundo que conoces de tu "vida real" se enterase de que tienes un blog y no pudieras vetar el acceso más que a uno o dos, ¿quiénes serían?
Antes me daba mucho corte, pero ya se han enterado todos, así que ya me da igual.

Quito la pregunta de la tapa y añado:
¿Qué valoras de un amigo?

Y ahora tengo que elegir a 8 personas para que hagan este meme, pero sé que la mayoría no quiere hacerlo o ya está nominado por otra persona. Comprendo que no queráis hacerlo, pero de todas formas tengo que nominar:
Efter
Thiago

Tea girl

Marino

Javier

Lisebe

Luz de Gas

Ampa

Isa