martes 10 de noviembre de 2009

A X, otro gran fanático de las aventuras

Con estas lecturas juveniles lo extraño es que no sea más freaky, :P


lunes 26 de octubre de 2009

Historia del género humano

Imagen de http://www.deviantart.com/

-Al principio creó Dios los cielos y la tierra.
-¿Por qué?
-La tierra estaba confusa y vacía.
-¿Y qué? ¿Era necesario?
-No sé. Sólo que Dios lo vio “bueno”, así dice la Biblia. Dios vio bueno crear opuestos. No le bastaban las tinieblas, creó la luz; frente al agua, “lo seco”.
-¿Por qué creó al hombre y a la mujer?
- A imagen de Dios, es decir, como dominadores de todo, para que tuvieran poder “sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre todas las bestias de la tierra y sobre cuantos animales se mueven sobre ella”.
-Dios creó dioses dominantes pero se reservó el poder de dominar sobre ellos y se divirtió metiendo frutos prohibidos en el centro del jardín del Edén.
-No comáis, dijo. ¿Es así?
-Cierto. No comáis, dijo, y les plantó el secreto a un hombre y a una mujer, en el medio de un bosque de lo más aburrido.
-La curiosidad les picó, ¿verdad? No fue la serpiente.
-Cierto. La curiosidad y la misma esencia del hombre de romper sus límites.
-¿Por qué fue la mujer la que tomó la manzana y desafió a Dios?
-Eso es irrelevante. Pudo ser el hombre, sólo que esta vez… en esta ocasión, fue ella.
-Conocieron así el bien y el mal. Pero no sintieron vergüenza de sus cuerpos desnudos. Sólo vieron el mal y se taparon.
-Claro. Vieron el mal en el juego de Dios, del Padre, aquello de saberse mortales les abrió los ojos y sintieron finalmente que habían nacido para morir. Dios los hizo en tiempo limitado. Dios les dio vida y les dio capacidad de dar vida, pero le puso tiempo a las suyas.
-Adán estaba “temeroso” de Dios, pero no Eva. Entre ellos no estaban enfadados. Sólo Dios estaba molesto porque los hombres vieron el Mal en Él.
Y se vengó con crueldad, como un niño caprichoso, y los expulsó del Edén antes de que pudieran probar el fruto del árbol de la Vida eterna.
-Fue una veleidad del destino que naciera el hombre en la tierra: el pasatiempo de un Niño travieso.

lunes 12 de octubre de 2009

Tumbada

Looking back, de Steve Hanks

Tumbada en la parte de atrás del auto, con la ventana abierta y entrando el aire templado de la tarde, las aspas de molinos en mi interior, cogían velocidad en el momento en que me acercaba a mi casa familiar. Giraban y giraban, y creo que incluso empecé a marearme.
Hacía años que ya no había un camino para alcanzar la cima donde estaba mi antiguo hogar y sorteando piedras y tierra, subían con los ojos llenos de polvo por el sendero marcado a pie por el pastor del pueblo.
Nos paramos. El resto del camino se haría a pie, pero mientras mis hermanos me esperaban fuera yo me preguntaba si había sido una buena idea venir.
Caminábamos en silencio y la hora de la tarde escogida nos cegaba levemente.
Paso tras paso en subida irregular pisando piedras, protegidos escasamente por la sombra de naranjos y limoneros mustios, con sus frutos abiertos en el suelo y las moscas menudas agonizando del verano y preparándose para la época de vendimia.
El perro de mi padre que se para en la puerta a ladrar. Siempre ladra ronco y viejo. Molesta y nunca da la bienvenida. Es igual que él.
Y en la entrada la mujer de negro, la madre que no habla. En una postura rígida, apoyada en el marco de la puerta de entrada, como si fuera un relieve romano en mármol. Una dama fúnebre que vela un santuario.
Y al fin llego y no piso el umbral, pero me conducen atrás en la fatiga de un descenso ahora fresco, porque ya el sol se apartó del camino y se quedó flotando entre olivos viejos, multitud que adora el campanario de la villa.
La tierra se abre para engullirme en el cementerio. La familia observa y calla. Los vecinos acompañan y murmuran. Algún perro, quieto, olfatea.
Y me hundo bajo el peso de todos.

domingo 4 de octubre de 2009

bla bla bla


Esta entrada es personal. Una de las entradas en las que no tengo que contar nada, una exhibición de lo intrascendente. Pero me apetece escribir un poco.

Estoy en el saloncito frente al portátil que me gusta en su uso fijo, aquí justo, en este rincón tranquilo y bien iluminado.

Escucho el palpitar del nuevo despertador que esta noche no me dejaba dormir, pero que ahora me parece una compañía perfecta.

Le dije a mi amor al acostarnos: “si quieres lo quito de aquí, a mí no me molesta, pero si a ti sí…”. Y me contestó, “No, está bien”.

Pasó un minuto en el que yo ya negociaba mi entrada al lugar de los sueños y me dice en la oscuridad: “Enciende la luz”. De repente me aterro, demasiada imaginación y conversaciones sobre espíritus días antes. Le doy al interruptor de la lamparita y respondo. “¿Qué?”, molesta, por sentir miedo y porque mi negociación quedó en el aire… quizás para no mostrar el miedo tonto que tenía. Demasiada imaginación.

Me dice: “Dámelo”. Supe que era el pequeño emisor de tic-tacs. Sabía que a eso se refería porque esas pulsaciones no escapaban de mi cabeza. No podía ser nada más.

Y pensé: “Se va a levantar, va a soltar algún sarcasmo y se lo va a llevar lejos del dormitorio”, pero no, en lugar de esto me dice que cree haberle puesto la alarma a las tres de la mañana y que se lo muestre para quitarla.

Y me digo: “Dios, a las tres de la mañana” y tiemblo de horror al imaginar el sonido destructor de tímpanos que probamos por la tarde y que hicimos pacto de no programarlo jamás,

“¿Ves? Así es”, y me muestra una palanquita en el reloj de cuerda negro tan mono que se me antojo ayer. Pienso: ”con lo bonito que es… pero qué poco práctico”. Dudo si llevarlo a otra habitación, pero pienso que su lugar está ahí, en la cómoda junto a mi cama. Además, un sonido monótono, no puede molestar tanto, ya me haré a él. Paciencia.

Apago la luz e intento dormir durante un minuto en el que me doy por vencida y me lo llevo lejos de mi oído.

La rendición fue muy rápida, pero me sentía muy cansada para luchar mentalmente.

Quizás hoy le dé otra oportunidad.



jueves 1 de octubre de 2009

EL SIETE A LAS SIETE


Cuando no se tiene nada interesante que decir, mejor callar.
Un abrazo a todos, en especial a Casandra (te tengo abandonada, pero tú me perdonas).

Aprovecho para enlazaros una joya de mi todos-los-días-un-poquito-más admirado Diego Fonseca, que ha escrito un relato de esos que te encogen el alma.
Sobre gustos no hay nada escrito. Gustará más o menos, pero es indudable la calidad literaria de su expresión y la elaboración estructural de sus relatos más largos (juro que no me ha pagado por decir estas cosas).

Aprovecho para colgar el cartel de la presentación de su libro en Córdoba (Argentina) y desearle un feliz éxito de ventas.


lunes 24 de agosto de 2009

Consumación

Fue todo muy parecido al proceso de una vela consumiéndose por la llama que alguien encendió.
Durante una hora aproximadamente su novio le contó que amaba a otra mujer y los detalles de esa pasión que escuchaba, encendieron en ella el fuego primero de la sorpresa. Del fósforo de la noticia se trasladó al cordón combustible de su cuerpo. Entonces, la llama adherida sólo la abandonó al final de la conversación. Pero mientras duró, se mantuvo danzando y agitando su ánimo con cada palabra.
Muy despacio, iba perdiendo oxígeno y descendiendo. Ardía quieta en el dolor. Fueron minutos hasta completar una hora, más o menos.
Cuando él le pidió que hablara, para entonces, lo único que ella quería realmente era intentar levantarse de la silla como si nada hubiera pasado. Sin embargo, eso no sucedió, ya que resultó de lo más difícil caminar despegando los pies del charco de cera derretida.

domingo 23 de agosto de 2009

El seis doble

Hace tiempo que uno de mis comentadores más fieles, el valenciano Marino Baler, se puso en contacto conmigo para preguntarme si estaría interesada en colaborar con mis relatos en el diario digital de su pueblo.
Marino escribe artículos donde despliega sus grandes conocimientos sobre muchas materias y siempre podemos leerle una expresión cuidada y elegante. Algunos de sus temas suelen resultar polémicos porque es directo y, sobre todo, se manifiesta con libertad para expresar las ideas que siente, a veces de manera apasionada, pero siempre desde el respeto.
Fue un honor que pensara en mí para proponerle al diario un rinconcito literario los días de domingo para que esta sevillana pudiera dar a conocer sus relatos a un poco más de mundo.
Hoy, día 23 de agosto, se publica por primera vez uno de mis relatos extraídos del blog, el primero, para la mayoría que no lo leístéis en su tiempo es una oportunidad con esta actualización.
A partir de hoy todos los domingos podréis leerme aquí, y de vez en cuando escribiré algunos artículos literarios que podréis encontrar en Noticias/articulistas/ Eva Borondo.
Sólo me queda dar las gracias a unos de los administradores del diario, José Ramón, por su amabilidad y atención, a los lectores de El Seis Doble y, a todos vosotros por permanecer a pesar de mis ausencias.